Foto de dos locutores de RNE de Noizze Media

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Es el sueño de todo periodista: dar la noticia de mañana. Tal y como ocurría en la serie que protagonizaba Kyle Chandler. Solo que en este caso, la noticia, más que una información divertida era una amenaza con nombre propio: Sandy. El huracán que esto días ha asolado la costa este de Estados Unidos y Canadá nos sirve de ejemplo para analizar el tratamiento que hacen los medios de comunicación de informaciones relacionadas con grandes catástrofes. Algo que ya hemos visto en otras nefastas ocasiones como los tsunamis de Japón y Indonesia o aquí en España con el terremoto de Lorca.

Lo primero que llama la atención es que era una catástrofe anunciada. A diferencia de otros fenómenos meteorológicos impredecibles, a Sandy se la venía vigilando desde su creación en el mar del Caribe. Por eso, las portadas de los periódicos del lunes 29 de octubre ya alertaban sobre el inminente impacto del huracán en las costas de Nueva York y Nueva Jersey. Metro titulaba “Brace for impact” y el diario Hoy publicaba “Esperando al huracán”. Llama la atención algunos juegos de palabras y de imagen, como la foto de la Estatua de la Libertad con paraguas (no como el fake que ha circulado de la tormenta sobre la Estatua) que publicó el New York Post o el “escalofriante” titular por el que apostaba The Citizen’s Voiceaprovechando la cercanía de Halloween: “Scary storm”. Por otro lado, hubo otros medios que ya predecían la magnitud de la catástrofe. Así, The Sentinelcatalogaba a Sandy de “Superstorm” y The Standard-Times hablaba de “Unwelcome visitor”, mientras que The Star-Ledger daba la voz de alerta: “State forecast: a catastrophe”.

 

Y tras los presagios, llega el momento de plasmar la realidad. Aquí llama la atención el hecho de que la crudeza del huracán y sus consecuencias devastadoras hayan llamado la atención de medios de todo el mundo. Así, mientras que el lunes pocos medios internacionales plasmaban en sus portadas el inminente impacto letal de Sandy, la imágenes de la destrucción y caos sí que han sido recogidas por periódicos de todo el mundo. En Estados Unidos los titulares aprovechaban la versatilidad lingüistica para jugar con adjetivos similares: “Aftermath”, “Disaster”, “Hammered”, “Unthinkable”, “Smashed”, “Despair”… haciendo una selección de todo tipo de imágenes, entre las que destaca la de una pareja de New Jersey contemplando su hogar destrozado. Por su parte, los medios internacionales han preferido mostrar el skyline neoyorkino, a semejanza de las habituales fotos detragedia (Japón, Indonesia…) del “antes” y “después”.  Esto lo hemos podido ver en varios de los periódicos españoles, como ABCLa Vanguardia o La Razón.